Wednesday, October 23, 2013

IDENTIDAD Y DIFERENCIA


Ignacio Abello expone en su texto Identidad y Diferencia una análisis del concepto de Cultura partiendo de Identidad y Diferencia. Identifica que la cultura siempre ha sido abordada desde el problema de la identidad, como eje representativo, característico y definitorio de los contenidos de una cultura. En contraposición a esto, la diferencia es la anti-identidad, lo que hace que una cosa no sea otra cosa y viceversa. 

Ha de entenderse bajo estas lógicas, que los valores y las demás dimensiones de la cultura son construcciones sociales, y que esas diferencias se sitúen en el plano del pensamiento, y no como algo que está-ahí-afuera, impuesto, naturalizado. La identidad no es algo estático, sino que es producto del devenir del pensamiento social. El mundo es el resultado de la Idea. La esencia de una identidad, de una cultura, es el resultado de una multiplicidad de relaciones.

Por otro lado, la comprensión de los valores culturales desde la perspectiva de la identidad como unicidad ha  llevado “conducido históricamente a la xenofobia, a las masacres cuyo fin es eliminar al que no es idéntico, y a postular unos valores determinados que por definición son los únicos que tienen validez”. En ese sentido, hablar de latinidad se convierte en algo difuso que va más allá del espacio geográfico. He ahí el centro de la cuestión: nunca ha habido una auténtica identidad latinoamericana. ¿Realmente se puede hablar de esta en una historia de imposiciones? Siempre hemos vivido en algo así como algo prestado, en el que perdimos la esencia. Nos convirtieron a la fuerza, y hoy nos esforzamos por globalizarnos. Asumimos que el camino de Europa era la única vía para hacer la historia. 

Con el texto de Abello se destaca la necesidad de una ciencia socio-construccionista, con una capacidad de abordar críticamente las producciones de una cultura; en últimas, esto conduce a una perspectiva más humanizadora, dejando atrás las reificaciones, las cosificaciones y las hegemonías de poderes absolutos, que restringen la consciencia, limitan la creatividad y totalitarizan la expresión de las subjetividades. Esta será la vía epistemológica para alimentar saberes científicos en pro de una nueva latinidad, no ya como continuidad del proyecto civilizador, sino como la potenciación de esadiferencia, esa que nos hace no-europeos y nos habla de un legado cultural más propio y auténtico.

En conclusión, es necesario pensar una ciencia social capaz de identificar la cultura como un núcleo de diferentes identidades, discursos, representaciones y construcciones simbólicas insertas dentro del entramado social. Con los planteamientos de Abello, nos queda claro que las dinámicas sociales modernas o post-modernas se alimentan de la construcción a partir de la interpretación de conceptos, que dan lugar a diferencias de todo orden. Así las cosas, el científico social debe desempeñar su rol investigativo partiendo de un lugar epistemológico hermenéutico, como lector cultural, con capacidad crítica y una mirada global sobre los contextos que estudia.

No comments:

Post a Comment